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jueves, 31 de enero de 2013

Cerda 211 11ª Patre. FINAL


Era un día cualquiera, de estos calurosos en los que no sabes que hacer por que ya has terminado las clases y estas deseando irte a la playa o al campo o donde sea y desconectar con el estrés que implica vivir en un barrio como VillaBong, cuando a Jarris le dio por pensar, y pensó.
Pensó que llevaba con Rebeca más de 3 meses, ya que 4 son más que 3, y que ese mismo día harían su 4º mes juntos. Se dio un aplauso a su mismo y siguió pensando.
Pensó que dentro de poco sus padres tendrían vacaciones y que probablemente irían a la playa. La misma playa a la que llevaba yendo toda, la misma playa en la que hace más de 10 años conoció a su primer amigo mientras pisoteaban  un castillo de arena y se reían del pobre niño que lloraba, la misma playa en la que había pasado horas y horas mirando las olas e imaginando que surcaba los mares con su velero y se tiraba a una guarri en cada puerto, su playa, Matalascañas.
Tras esta breve reflexión se quito lo poco que llevaba encima debido al calor y se metió en la ducha.
Después de versionar “It’s raining Men” a su manera, salio de la ducha, se enrollo la toalla en la cabeza y, frente al espejo lleno de vapor empezó a posar desnudo y a marcar músculos al grito de “uuuuh ¿Quién es tu papi?”.
Volvió a recordar a rebeca y tras desempañar la parte central del espejo, por que las esquinas estaban llenas de corazones con las iniciales J&R, pensó que sería buena idea practicar consigo mismo lo que quería decirle.
Finalmente terminó pasando de todo y diciendo: “Hoy la meto en caliente”.
Se vistió con unos vaqueros tan piratas como él y una camiseta de los Raptors, se puso las chanclas y salió de casa para hacer el mismo recorrido que hacia cada día.
Tardó menos de 15 minutos en llegar al portal de Rebeca.
Llamó al telefonillo y contestó una dulce voz femenina.
-¿Quién es? -Dijo la voz.
A lo que Jarris respondió- Soy tu papi nena.
-Ah Jarris eres tú, un momento que te paso a Rebeca.
En ese instante sintió como sus huevos subían como un ascensor en dirección al cuello.
-Jarrito, sube, sube.- Acto seguido sonó la puerta y Jarris, aun rojo, la abrió agradeciendo que no hubiese contestado el padre.
Subió las escaleras de un cuarto piso sin ascensor pensando que, como cada día, se había duchado para nada.
El último escalón lo subió a cuatro patas casi arrastrándose por el suelo, pero nada más ver que la puerta se empezó a mover, se puso de pie de un salto propio de alguien digno de llevar su camiseta.
-¿Cómo estas mi amor?- preguntó Rebeca.
-Asado como un pollo- respondió él.
Cerró la puerta y atravesaron el pasillo en dirección a la habitación, no sin antes pasar a saludar, por obligación, a de la que pocos minutos antes habría sido su papi.
Momento incómodo.
Por fin llegaron al cuarto de Rebe y se tumbaron en la cama a besuquearse dejando un ligero espacio entre sus cuerpos para que pasase el aire.
Entonces llegó el momento.
-Rebe te tengo que decir una cosa- dijo Jarris en tono romántico.
-Vale, pero espera, déjame hablar a mi primero- dijo ella poniéndole el dedo en los labios.- He pasado los cuatro mejores meses de mi vida y han sido contigo, has cambiado tan solo para adaptarte a mi, haces que cada noche cuando nos despedimos no pueda irme a la cama sin pensar en lo feliz que soy a tu lado y al despertarme poder tener la certeza de que pasaré otro día mas contigo y quiero que siga siendo asi durante mucho tiempo. Jarris, te quiero.
A él no se le ocurrió nada mejor que decir:
-Y yo mi yuli- seguidamente la besó.
El mejor beso de su vida, es lo único que recuerda de él.
La frente le ardía y sentía como latía su corazón en cada centímetro de su cuerpo.
Intentó abrir los ojos pero el más misero rayo de luz le cegaba como si llevase dormido toda una vida.
Intento abrir la boca para gritar pero cual fue su sorpresa cuando noto que dentro de ella tenía un tubo.
Lo primero que se le pasó por la cabeza fue que unos alienígenas le habían abducido, por lo que intentó mover la mano y, con mucho esfuerzo, llevarla hasta el tubo de su boca y arrancarlo lentamente mientras unas enormes arcadas le recorrían todo el cuerpo.
En el momento en el que el final del tubo salió de su garganta dio una reseca bocanada de aire que se quedo en un casi.
Sentía que se ahogaba, como si sus pulmones no cogiesen el oxigeno del aire, por lo que volvió a coger el tubo y a intentar chupar aire de el, pero no funcionó.
Tras unos interminables segundos de desesperación empezó a sonar un pitido hasta que una mano le coloco en la cara una mascarilla de plástico pegada a una bola azul.
Se desmayó.
Volvió a despertar, esta vez pudiendo distinguir figuras.
Ya no tenía el tubo ni la bola. Ahora unos tubitos transparentes llegaban hasta su nariz y le proporcionaban un frío y artificial respirar.
Se frotó los ojos y observo. Descartó la idea de la abducción ovni. Estaba en lo que parecía ser una habitación de un hospital, en una cama con unas sábanas blancas con el logo de sanidad de la comunidad de Madrid.
Se extraño al ver que estaba en una habitación doble pero sin compañía.
Estaba muy cansado, sentía la boca seca y áspera y le rugía la tripa de una forma que jamás había sentido.
Al poco tiempo llegó una enfermera sonriente con una bata blanca.
-Hola, ya te has despertado por lo que veo.
-Shhh, no chilles- dijo él sintiéndose como con resaca.
-Perdón, ¿Cómo estás?
-Hecho mierda- dijo él cerrando los ojos.
En ese momento le vino a la mente el recuerdo, cada vez más incompleto, de Rebeca.
-¿Qué me ha pasado? ¿Donde estoy?
-Tranquilo, estás bien que es lo importante. Toma, bebe un poco- dijo la enfermera ofreciéndole un vaso de plástico con agua.
Intentó levantar el brazo izquierdo, pues es el que más próximo estaba, pero solo lo consiguió mover unos centímetros, como si le pesase una tonelada y finalmente lo cogió con el derecho.
-¿No puedes mover el brazo izquierdo?- Preguntó la enfermera cogiendo una libreta y un bolígrafo.
-Puedo, pero me pesa demasiado, pero los dedos si que los puedo mover sin
problemas -dijo él y seguidamente llenó su boca de agua y sintió como su áspera lengua se hidrataba.
-Bueno, te voy a hacer unas preguntas ¿vele?
-De acuerdo, pero ¿me puede decir antes que hago aquí?
-Lo siento pero es mejor hacerte las preguntas primero ahora que acabas de despertar. A ver, ¿sabes como te llamas?
-Claro que se como me llamo, Jarris.
-¿Jarris? ¿Jarris que más?
-¿Cómo que qué mas? Jarris a secas, ¿qué más quiere?
-Vale, ¿Dónde vives?
-En un barrio del sur de Madrid, VillaBong se llama.
-VillaBong- apuntó la enfermera- y ¿con quien vives en VillaBong?- pregunto de nuevo un  poco incrédula, como si de un cuento de fantasía se tratase, como si estuviera hablando con un loco.
-Con mis padres, en mi casa.- respondió automáticamente sin pararse a pensar- y con mi novia dentro de poco.
- Tu novia.
-Si mi novia ¿Qué pasa?
-Nada nada, bueno pues es suficiente. Voy a venir ahora con un compañero ¿vale? Mientras tanto aquí tienes el mando de la tele por si quieres verla un rato y ponerte al día.
“Ponerme al día” dijo para si mismo mientras apretaba el número 5.
La televisión se encendió al instante.
En ella Ramón García y su capa compartían pantalla con Anne Igartiburu y sus respectivas copas de champán en lo que parecía ser la Puerta del Sol, como de costumbre llena de gente.
-¿Qué hacen poniendo esto a estas alturas del año?- dijo para si mismo mientras cambiaba de canal.
Fue haciendo zapping, pero nada le gustaba ya que solo echaban cosas como pesadilla antes de navidad, los gremlins (esos pequeños cabrones que si les das de comer después de media noche se vuelven más cabrones y si los mojas se multiplican como cabrones, pero que si les enchufas con una linterna, les prendes fuego y san se acabó), y como no ET, pero sobretodo gente semiborracha en la puerta del sol.
Al ver esta plaza tan llena de gente, se acordó del día en que conoció a su querida Rebeca ¿Estaría preocupada? ¿Estaría al corriente de lo que le pasaba? ¿Donde estaría? 
En ese momento escuchó a la enfermera que venia tonteando por el pasillo con otro medico, este sin bata, en dirección hacia su habitación.
Volvió a mirar a la tele con la esperanza de que pasasen de largo y le dejasen recordar en paz a su amada.
-Hola Jaime.- dijo una voz
Él ignoró la voz pensando que no se refería a él.
-Ssshhh, no sabe nada aun- susurró más alto de lo normal la enfermera- Jarris, ya ha venido el doctor.
-Hola eeeem Jarris- dijo el doctor- ¿Qué tal te encuentras?
-Bien- dijo él sospechando que el medico creía que era tonto.
-Bueno, antes de nada ¿necesitas algo? ¿Quieres comer o beber algo? Nos ha sobrado algo de la cena y si quieres hay champán...
-No gracias, con que me digáis que mierda hago aquí me vale.
-Tranquilo- dijo la enfermera intentado relajarle mientras le cogía la mano.
Jarris la miró a los ojos y seguidamente a su manos con cara de “pero que haces” y ella le soltó inmediatamente.
-Bueno voy a hacerte las mismas preguntas que te ha hecho mi compañera y algunas más. A ver ¿Cómo te llamas?
-Jarris, ya se lo he dicho.
-¿Y, donde vives?
-¿Otra vez? ¿No lo puedes leer del papelito que tiene tu amigota o de mi ficha medica o de donde sea y decirme de una vez que narices hago aquí?
- Yo también pienso que es lo mejor, es retrasar lo inevitable- susurro de nuevo al oído del doctor.
-Pues nada, yo creo que es mejor ir siguiendo los pasos correspondientes, pero si quieres oírlo todo de golpe allá tú, solo te pido que no te enfades con nosotros pues no tenemos la culpa de todo esto, en realidad nadie la tiene.
- ¿Culpa de que? ¿Me quieres contar ya que esta pasando? ¿Por que narices estoy en un hospital? ¿Por qué me siento como si me hubiese pasado un tren por encima?
-Vale, tranquilo, yo te lo cuento todo- dijo el medico mientras se sentaba en una silla a su lado.- En realidad no vas muy desencaminado. Tengo que decirte que no te llamas Jarris como tu te crees, en realidad te llamas Jaime Antonio Resines Novita- Jarris se quedó mirándole con cara de incredulidad.- Hace unos meses, 5 en concreto, sufriste un accidente con el coche, según nos contó la policía, conducías en dirección a Andalucía cuando entraste en un paso a nivel en donde poco antes unos niños habían estado manipulando las traviesas de la vía, con tal mala suerte que un bache hizo que la amortiguación bajase, una de las traviesas rompiese la barra de dirección y el coche se descontrolase. El airbag del volante no saltó y te golpeaste la cabeza con él, de tal forma que quedaste inconsciente. Tu padre, que estaba en el asiente del copiloto, y tu madre, que estaba en el de atrás, no sufrieron ningún daño y al darse cuenta de que estabais en mitad del camino del tren intentaron sacarte de todos los modos posibles, pero el tren fue más rápido que ellos y no pudieron hacer nada. La locomotora os arrastró varios cientos de metros hasta que se detuvo, pero fue demasiado tarde, pues cuando llegaron la policía, los bomberos y las ambulancias, ninguno de los tres reaccionabais. Intentaron reanimar a tus padres, pero el único que respondiste fuiste tú, aunque no como deberías, pues te quedaste en coma.
>>Cuando llegaste aquí, nadie tenia esperanzas de que sobrevivieses, pero María, mi enfermera, luchó por ti todo lo que pudo y fue la única que tuvo esperanzas de que despertases algún día; y asi fue, has despertado hoy y según parece estás perfectamente, quitando la poca movilidad de tu brazo izquierdo y la notable amnesia que sufres que, creemos, fue producida por el primer golpe con el volante.
El ahora llamado Jaime se quedo perplejo. No sabia que pensar. En un primer momento parecía que le habían contado un cuento, una de esas historias que ves en las películas de un chico al que le pasa algo y tiene que empezar todo desde cero y superar distintos obstáculos.
Millones de cosas se le pasaban en ese momento por la cabeza, pero lo que más importancia tenía era ella, Rebeca.
-¿Me estas diciendo que todo lo que recuerdo es mentira? Mi novia, mis padres, mis amigos, mi barrio ¿Todo es mentira? ¿No existe?
-Si, probablemente solo exista en cuanto a un recuerdo que ha permanecido en tu mente, pero que has ido deformando a lo largo de tu estancia en el hospital. Seguramente solo recuerdes de ellos cosas fugaces, como cuando te despiertas de un sueño.
-No fue ningún sueño, me acuerdo perfectamente de todo.
-¿Si? ¿Sabes como se llamaban tus padres?- preguntó el medico.
-Claro, emmm, Papa y Mama- dijo con la voz entre cortada y bajando la mirada.
-Es duro, lo se, pero es así Jaime, la vida es muy jodida y cuando menos te lo esperas te puede pasar algo que la cambie completamente.
-Y ¿y por que de ella me acuerdo perfectamente?
-¿De quien?
-De mi novia, Rebeca.
-Piensa en ella, intenta describírmela, sus ojos, su pelo, su voz.
Él se quedo pensando. Finalmente dijo:
-No puedo, se perfectamente como es, pero no puedo, no sabría describírtela, es como si todo lo que conozco de ella estuviese en mi cabeza pero sin una forma concreta, sin rasgos físicos, solo se que era ella.
-Lo siento, pero es así. Ella no existió. Probablemente solo fuese el recuerdo de alguien a quien conocías, alguna chica que te gustaba, de la que estabas enamorado y jugaste con ese recuerdo hasta hacerlo tuyo, hasta moldearlo como tú querías que fuese.
Toda encajaba, cada recuerdo que creía haber vivido se estaba desvaneciendo poco a poco. Ya nada tenía sentido.
-Pues si no está ella no quiero seguir despierto, volved a dormirme, sedarme o hacer algo para que todo vuelva a ser como antes.
-Lo siento pero no podemos. Es normal que te sientas destrozado por dentro, pero piensa que ahora tienes que empezar de nuevo, vivir una vida nueva, volver a hacer todo lo que te gustaba, conocer gente nueva y enamorarte, pero esta vez de verdad.
-¡¡Menos cinco!!- dijo la enfermera.
-Rápido, pon la uno que van a empezar los cuartos.
-¿Los cuartos?
-Si, se nos olvidó decírtelo pero hoy es 31 de diciembre de 2012. María rápido unas uvas para este chico. –dijo el medico sonriéndole.
-¡Voy!
-¿Es nochevieja y estáis aquí trabajando? ¿Qué sois los más pringados?
-No hijo no, es que esto es la pública y aquí pringamos en nochevieja, en navidad y cuando quieren ellos. La cosa ha empeorado mucho desde tu accidente, ya te pondrás al día.
-Uvitas para todo- dijo María
-¡Los cuartos, lo cuartos!
Jaime cogió su platito y miró sus uvas con un hambre atroz.
1, 2, 3 y así hasta doce campanadas.
-Feliz añooooo!!!!- gritaron todos a la vez
María le dio un beso seguido de un gran abrazo para felicitarle el año y el doctor le estrechó la mano fuertemente mientras le sonreía y le hacía olvidar todo.
Doce uvas, esa fue la primera comida de su nueva vida.

martes, 6 de marzo de 2012

Cerda 211 10ª Parte


Cine, paseos, besos por las esquinas, noches juntos a lo peli manta, peluches, corazones, caricias, fines de semana en lo que sus cuerpos se fusionaban eternamente, condones de fresa, cenas románticas e interminables esperas cuando no se encontraban juntos; asi era el día a día de Jarris.
Por fin su brújula marcaba un rumbo fijo, por fin el viento lo llevaba a buen puerto, por fin era feliz.
Quizás demasiado feliz para ser un Jarris.
Se peinaba todos los días, algunos hasta se lavaba los dientes y no hablemos ya de lo de ducharse cada mañana.
Ya no frecuentaba los lugares donde antes solía ir como el Zum, el parque del instituto, la meca, el muro de las lamentaciones, el Kebab, el skate park en donde antes se juntaba con Ganja, con el Agualoca, el Ice Boy, Flower Power y, contra su voluntad, con el Casper.
Pero lo mas importante es que llevaba casi dos meses sin catar un solo garrufo.
Ese no era él, la cosa había llegado hasta el punto en el que Rebeca le había insinuado que estaría más guapo sin las rastas.
Era demasiado, pero... es que él era feliz.
En ese momento me vi obligado a mantener un diálogo con mi personaje, con Jarris.
Empecé la conversación un día en casa de sus padres, los cuales no se encontaban, cuando Rebeca se fue, casualmente (yo la mandé) al baño.
 -Shsss, Jarris- dije para que Rebeca no me oyese- ¡Jarris!
-¿Quién es?- dijo él muy asustado.
-Soy yo, el creador, el omnipotente, el omnipresente, el más sexy, el que decide las cosas que pasan en tu vida- dije poniendo eco a mi voz.
-Coño Mario, ¿Cómo tu por aquí?- dijo él alegrándose al contemplar mi grandeza.
-Pues ya ves- quité el eco- na que te he visto en el Blog y me he dicho, voy a visitar a mi gran amigo Jarris –mentí, ya se empezaba a mascar la tragedia.
-Ah, pues na aquí andamos, como ya sabrás Rebeca esta en el baño, se ha ido asi de repente ¿no tendrás tu nada que ver no?
-¿Quién yo?- dije- no, yo no sabia nada... bueno ahora fuera coña ¿Qué te pasa tio? Estas to el día empanao, ni haces cagadas, ni haces gracia ni na, que me he tenido que saltar dos mese de tu vida tio, que coñazo...
-Joder tio por una vez que disfruto, que no me tienes to el día emporrao...
-Ya tio pero es que es lo que le da vida al blog, tus gilipolleces.
-Ah o sea, que ahora que el Jarris se enamore no mola ¿no? Ahora ya no mola...
-Pues no tio.
-Ah y otra cosa ¿A que viene el nombre ese de la historia? Cerda 211 ¿Qué es eso? ¿No te estarás metiendo con mi chica?- me dijo Jarris muy desafiante.
-No es eso tío, además si ya sabias lo que iba a pasar, conocías a una tía, te la beneficiabas alguna vez, te dabas cuenta de que era como las demás, hacías alguna gilipollez, los demás nos reíamos de ti y te dejaba de alguna forma patética.
-¿Y que pasa si no quiero?- preguntó más desafiante aun.
-Pues viene dando igual, recuerda que yo te he creado y que puedo hacer lo que me de la gana contigo, mira ahora te metes el dedo en la nariz... ¿Ves?
-Eres una mala persona- dijo mientras se limpiaba los mocos que se le habían quedado pegados.- Bueno ¿Y que piensas hacer ahora? ¿Cómo quieres que la deje?
-Que te deje, ella a ti- expliqué
-Bueno, eso, que me deje.
-Pues la verdad es que no se me ha ocurrido nada, podrías emborracharte y acostarte con un travelo y ella se entera por que es su herman@ y te deja.
-O podría tirarme a tu vieja...- dijo el muy gilipollas.
-¡EEEEE un poquito de respeto, que te pongo a 4 rumanos en la puerta y te dan una paliza!
 -Bueno, bueno, haya paz, oye y ¿Por qué no dejas que decidan los lectores?
-Ostia Jarris como se note que llevas 2 meses sin fumar...
Bueno chavales,  pues ya sabéis, el final de la historia se acerca y quiero que seáis vosotros los que decidáis de que forma patética va a dejar Rebeca a Jarris, lo único que tenéis que hacer es poner un comentario a esta entrada con vuestras sugerencias y yo, con mucho gusto, las leeré y la que más me guste será la elegida para las próximas entradas de Cerda 211.
-Bueno pues ya está- dije yo.
-Oye, que estaba yo pensando una cosa- dijo el pipa de Jarris- que ya que me dejan hecho mierda y de una forma patética, que estaba pensando yo que lo poco que me queda lo podría disfrutar, no se si me entiendes- dijo Jarris guiñándome un ojo.
-Vamos que lo que quieres es pinchar hasta que mueras por pérdida de líquidos ¿no?
-Si, más o menos...
-Bueno, pues que así sea- di dos palmadas y en ese momento Rebeca salió del baño.
-¿Con quien hablabas?- dijo ella
-Eh? A no con nadie, es que soy un sonámbulo de esos que hablan solos, ven anda que mira lo que tengo- dijo Jarris y como por arte de magia (fui yo) un plato de fresas con nata, chocolate y dos copas de champan (del barato que la tinta está muy cara) aparecieron encima de una mesita.
Rebeca le echó una mirada ardiente y los proximos minutos las podreis ver si poneis en RedTube, Jarris llena al conejo de nata.
Bueno gente por mi parte esto ha sido todo, o casi todo, por el momento, ahora es vuestro turno, pensaros una forma humillante y comentarla; el que ponga la mejor será obsequiado con... con dos palmaditas en la espalda y si se pone tierno lo mismo hasta le doy un abrazo, así que nada, a currar...
Os dejo por aquí un temita para que paséis el rato...

viernes, 2 de marzo de 2012

Cerda 211 9ª Parte


Los siguientes días a la vida de Jarris fueron de lo más raro.
Se pasaba las tardes tirado en la cama empanado, esta vez sin estar fumado, pensando en Rebeca y dibujando corazones; sólo podía pensar en estar con ella, son esos momentos en la vida de todo hombre, en los que te centrase una mujer y dejas que el tiempo pase lo más rápido posible para volver a estar en su compañía.
Jarris estaba enamorado, y esta vez no le podrían denunciar por acoso, tenía todo que quería y por lo tanto era feliz.
Estaba Jarris en la cama tirado, con los cascos puestos, y abrazando a su peluche favorito, el típico del rasta con la camiseta de Jamaica, los bombos africanos entre las piernas y la sonrisa de oreja a oreja debido al porro que sujetaba con los labios, cuando de repente su madre irrumpió su habitación:
-Jarris, venga a comer.
-Q’est que c’est madre, ¿como irrumpes así en mis aposentos?-Dijo Jarris haciendo honor a su poliglotismo y a su culto lenguaje.
-Que ya está hecha la comida- dijo su Madre recogiendo la ropa que tenia tirada por los suelos.
-Wiki, ahora voy-dijo, y en cuanto su Madre salió de su habitación se levantó de la cama, dejó a Bobby, que así se llamaba su peluche, tapado con las sábanas para que no se resfriase y fue avanzando hasta el comedor arrastrando las zapatillas de andar por casa.
Empezaron a comer, hoy tenían espaguetis con bacon.
Abrumado por las penas que invaden a los enamorados, Jarris no podía más que mover los espaguetis de un lado a otro del plato, igual que hacen en las comidas familiares de las películas americanas.
Su Padre se dio cuenta de eso y preguntó:
-¿Te pasa algo J.J.?(Lo de JJ viene de Jarris Junior ya que en su familia todos los varones eran unos Jarris)
-Nada Padre, es sólo que antes me he mirado debajo del escroto y he visto que pone made in china ¿quiere decir eso que soy un intento de ser humano compuesto de materiales malos y baratos?-Dijo Jarris intentando escabullirse.
En ese momento su Padre entró en estado de shock.
-No le hagas caso-dijo su Madre al ver que Jarris senior se había trastornado al oír el ingenioso comentario de su hijo-si qué le pasa algo, está muy raro últimamente, es más, ese chiste llama le hizo la semana pasada ¿Junior te pasa algo?
Al verse entre la espada y la pared Jarris no pudo más que decir la verdad.
-Padre, Madre, gato, piqueras, he de deciros una cosa.
-¿No estarás embarazado?- dijo el gato
-¡Gato, calla!... estoy... ¿Mario enserio tengo que decir esta moñada?
-Si- dije yo al ver que Jarris no quería soltarlo- eres mi personaje y haces lo que yo te diga, y sino te lío con una gorda, o con un travelo, o mejor con un travelo gordo y lleno de granos.
-Esta bien- dijo por fin Jarris- madre, padre estoy enamorado.
Jarris esperaba unos aplausos o algo parecido pero lo único que se escuchó fue el continuo, tremebundo, espeluznante, estrafalario, catastrófico y apocalíptico aullido de Pedro Piqueras en la televisión.
-Ah... pues ya sabes, si triunfas, capuchón- dijo su madre mientras enrollaba los espaguetis.
-Ni caso hijo- dijo el padre- tu lo que tienes que hacer es poner una hojita de perejil dentro del calcetín cuando vayas a frungir y para mas seguridad unas gárgaras con vinagre antes del acto, son mano de santo.
-¿Estas seguro Padre?- pregunto J.J. dudoso
-Y tanto, mira yo con tu madre siempre lo hacia así y nunca pasó nada, fue llegar el vecino nuevo ese frances, alto, rubio y fortote que nos pidió aliño para la ensalada y aparecer tu, anda que menudo canalla que siempre que venia de trabajar me lo encontraba en la la puerta de casa con tu madre y siempre venía a por el vinagre, y claro sin los remedios caseros de la abuela la preñé... que cosas tiene la vida ¿verdad?
Durante el breve lapsus de su padre Jarris comprendió por que él era rubio mientras que su padre era pelirrojo y por que se le daba tan bien el frances...
-Bueno hijo pues ya sabes precaución ante todo, no sea que te peguen una gorrorrea, una sifilitis o un VHS de esos y te me vallas a quedar tonto- dijo sabiamente su madre.
-Ains... recuerdo cuando conocí yo por primera vez a tu madre, entonces era yo mendigo profesional de eso que cobraban 15 pesetas al mes y con eso comia, bebía y no me duchaba por que la cosa estaba muy mal, bueno pues el caso es que vino ella y me preguntó como podía ir a plaza de castilla...
-Si, y gracias a la dislexia selectiva de tu padre en vez de coger el 103, cogí el 130, el yonkibus, hasta las barranquillas donde me lo volví a encontrar y ahí surgió el amor.
La comida siguió con temas de poco interés, hasta que en un momento dado el gato empezó con su “critica de la razón pura” y sus agravios hacia Kant, quien decía que se la había copiado.
En medio del monologo gatuno, Jarris decidió que la filosofía no era lo suyo y se levantó de la mesa.
-Padre, madre, Aristóteles (que así es como se llamaba el gato), con vuestro permiso me retiro a mis aposentos- dijo Jarris y acto seguido recogió su plato, lo dejó en la pila y volvió a su cuarto.
Que familia mas aburrida tengo- pensó Jarris- y encima el puto gato que no se calla.
Se volvió a tumbar en la cama y se quedo sobado.
Otra vez estaba en un campo verde lleno de flores, animalitos y ganja, y otra vez ese punto luminoso se acercaba a el, pero cual fue su sorpresa que cuando ese punto se hizo mas grande no fue la figura de la Juli la que vio sino la de su amada Rebeca, pero como siempre, otra vez más, la figura de la chica mutó a la de un travelo que gritaba que le poseyese y otra vez la extraña erección.
Despertó siendo ya las 8:30 de la tarde por lo que decidió beber un poco de agua, mear, y empalmar la noche despertándose a la mañana siguiente para ir al instituto.

By Martin

domingo, 26 de febrero de 2012

Cerda 211 8ª Parte


Llegó la hora de irse, ya que Casper se había puesto muy pesado, y le había contado mil y una batallitas sobre su vida de ganador.
La verdad es que sus cuentos eran muy originales, tanto como para escribir con ellos una historia, pero eso será otro día.
Le costó que Casper le dejase escapar pero al final, con la escusa de que tenía que ir a clase a cuarta al día siguiente (esto solo lo entenderán Weedsmi y demás GarruBoys, los demás lectores  inventaros una escusa y la ponéis en lugar de la anterior) se fue de allí.
Bajaba por la calle del MarktEntero (para no hacer publicidad), cuando en el lado contrario de la calle vio como Flower Power (de ahora en adelante FP) y Ice Boy (A.K.A el chico de hielo, también de ahora en adelante IB) se estaban magreando en un banco del parque.
Jarris se cambió acera.
-Iros a un motel- dijo Jarris al ver que no paraban de besuquearse.
-Iiiiiiiiii- dijo FP
-¿Qué pasa Jarris?-añadió IB
-Pos na aquí, que vengo de casa de un chaval.
-Ah ¿tu nuevo novio?
-Que va uno que casi me mata con el coche- dijo Jarris ocultando lo que había hecho ese día.- pero bueno, por lo menos he probado el Híper Ego...
-¡Ostias! ¿Esa no es la patentada bebida del Casper? – preguntó Ice Boy
-Si ¿Qué pasa que le conoces?- pregunto Jarris intrigado
-Claro tío, iba conmigo al instituto allá por 3º, le metíamos paté y hormigas en la mochila ¿Qué pasa que te ha querido recompensar con algunas de sus historias?
-Si tío que coñazo... bueno y vosotros que ¿lleváis aquí toda la tarde?
-Que va, venimos de casa... de hacer cosas nazis- dijo el chico de hielo.
-Ah eso esta bien. Bueno que ¿hace un Kebab? (sitio donde solían cenar casi todos los viernes)
-Mismo- dijo Ice Boy
-Yo me voy a comer un lahmacun de esos- dijo Jarris.
-Yo un durum- añadió Ice Boy
-¿Y tu FP?
-No, ella durum no, que ya se ha comido uno antes- dijo Ice Boy
Acto seguido FP le pegó una ostia  que hizo que IB se replantease volver a hablar de ese tema.
Una vez llegaron al Kebab pidieron cada uno lo suyo y se lo comieron.
Cuando terminaron optaron por ir al Zum a echar un billar.
El local estaba lleno de pibas busconas, pero ahora Jarris no podía entrarlas, ahora tenia una buenamadre y estaba más buena que un queso.
Pero Ice Boy eso no lo sabía y mientras Jarris pensaba a que bola tenía que golpear, Ice Boy, sin que FP le viese se acercó a una tía y le dijo:
-Ves ese que va tirar, es mi compañero, se llama Jarris, es un poco tímido... (Gabi eso va por ti)
La chica le miró con indiferencia y volvió a la barra con sus demás amigas busconas. Lo intentó con más tías pero todas pasaron de su culo.
¿Por qué serán tan estúpidas? Se pregunto Ice Boy a si mismo. Solo había una opción, menstruaban todas a la vez, se habían puesto de acuerdo para que no ligase el triste y sucio Jarris (historia que mas tarde contaré)
-Tío, he intentado por todos lo métodos conocidos que una tía se líe contigo y es imposible.
-¿Has intentado lo del amigo tímido?- pregunto FP desde la otra esquina de la mesa.
-Si, y ni siquiera eso ha dado resultado, Jarris estás jodido...
-No necesito que me busquéis una chati- dijo Jarris muy concentrado intentado meter la bola 8 y así librarse de pagar- ya he encontrado una.
-Imposible!!!- dijo Ice Boy
Al ver que ambos dudaban de su credibilidad les hizo un resumen de su peculiar jornada
-¿y encima argentina?- pregunto Ice Boy sorprendido
-Ya ves
-¿Qué dices?
-Lo que oyes
-Imposible
-Como te lo cuento
Después de 5 minutos de diálogos de este tipo, Jarris decidió ganar por fin la partida de billar y así librarse de pagar.
Cuando consiguió meter la bola negra, se terminó su cubata, nada que ver con la patentada bebida de Casper, se intentó hacer un simpa, cosa que no le funcionó y después de despedirse de sus amigotes, se fue a casa, no antes de fumarse un garrufo.
Todo engarrufado fue rectando hacia su casa: 7-3=4; 4-3=1...
Cansado de hacer de calculadora humana empezó un proceso de reflexión,
Su vida había empezado a tener sentido, a tomar el rumbo que debía tomar, y gracias al hombre libélula (leer esta entrada para entender lo posterior) se dio cuenta de que su vida sin amor no tenia sentido pero... ¿existiría el amor? ¿Sería Rebeca una sirena cuyo canto le atraería tanto como para hacerle enloquecer? Y ¿si esa llama que era el amor se apagaba, su vida tendría sentido?
Reflexiono sobre si este noviazgo le vendría bien o le saldría mal. Entonces recordó algo que escucho en filosofía, que decía lo siguiente: “de todo mal, surge siempre un bien mayor”.
Reflexionó con un ejemplo de su vida cotidiana.
Volvamos al Miting. Antes de conocer a Rebeca, a cualquier pretendiente que le pareciese aceptable le enviaba mensajitos.
Un día, una tal “tuquieresmis18”  le contesto a uno de esos mensajes queriendo quedar con él. Por suerte, el día que quedaron Jarris tenía liada y llegó un poco tarde por lo que se libró de conocer a un maromo más grande que un armario, ahí comprendió lo que querían decir los 18 y desde ese momento en adelante no volvió a mandar mensajes a más pretendientes con números en el nombre, excepto a un tal “viciosillo32” y únicamente por curiosidad.
Volviendo a su mente, Jarris decidió que por mucho mal que le hiciese esa relación siempre sacaría un bien mayor de ella, por lo cual decidió seguir adelante.
By Martin

miércoles, 22 de febrero de 2012

Cerda 211 7ª Parte


Frenazo de coche y ostia al canto.
Un Jaguar blanco había embestido a Jarris cuando cruzaba la calle.
Mientras Jarris estaba en el suelo vio como bajaba del coche un chaval que vestía con un chándal Domyos de 120€.
Era Casper.
-¿Estas bien?- preguntó este- he salido corriendo en cuanto te he visto en el suelo.
-No, si ya lo veo- dijo Jarris un poco atontado-¿Has llegado muy rápido no?
-Si, es que soy el 3º más rápido de España.
-Ah, eso lo explica todo- dijo Jarris levantándose.
-Por lo menos estás bien ¿no?
-Si, no me has dado muy fuerte con el coche.
-¡Ostia el coche!- dijo Casper y salió, corriendo, como no, a ver si le había pasado algo- Uf, está intacto, menos mal que es el Jaguar y no el Ferrari o el Lamborghini, si no si que hubiese sido peor...
-¿Es tuyo?- preguntó Jarris mientras se acercaba al coche tambaleándose.
-¿El que? ¿El coche? Claro (mentira era alquilado pero de eso hablaremos más tarde)
Continuaron hablando en mitad de la calle hasta que un conductor con prisa empezó a pitar a lo que se sumaron los que esperaban detrás de él.
-Sube al coche que te invito a mi casa, es lo menos que puedo hacer después de atropellarte.
Entraron ambos en el coche y emprendieron su viaje a casa de Casper (una de las 37 que según él tenía dispersas por toda le geografía española y parte de Francia y Portugal).
Cuando llegaron, Jarris le pregunto si vivía solo a lo que Casper le contestó que si, que sus padres le habían dejado una de sus numerosas casas para vivir y así saber desenvolverse cuando tuviese que formar una familia.
Se sentaron en el sofá y Casper empezó a gritar como un loco:
-¡Sebastián, Sebastián, Sebastián, Sebastián!
Cuando Jarris vio que no tenía ningún perro que respondiese a ese nombre, le preguntó:
-¿Qué haces?
-Llamo a mi mayordomo.
-Ah...
-¡Ostia! No me acordaba que hoy tenía que recoger mi smoking del tinte, estará todavía allí jajájajá.
-Que casualidad...- dijo Jarris pensativo.
-Bueno ¿quieres algo de beber?- dijo mientras se levantaba.
-Si, una cerveza estaría bien.
-Ummm, no tengo- dijo Casper yendo a la cocina.
-¿Una Cocacola?
-Ummm, se me acaban de terminar, justo se la ha tomado una chaval que me ha hecho una visita esta mañana- dijo desde la nevera
-¿Un zumo?
-Ummm, zumo tampoco, pero tengo algo mejor, ya verás como te gusta.
-Bueno... que tengo que perder- dijo Jarris para si mismo.
Se empezaron a oír ruidos en la cocina, sartenes que se movían, armarios que se abrían y se cerraban, cocteleras que se agitaban, vasos que chocaban, cucharillas que removían líquidos, cubiteras que crujían al doblarlas para sacar el hielo...
Al final Casper vino de la cocina con dos vasos en la mano.
-Mi especialidad, yo lo llamo Híper Ego.
Jarris cogió un vaso y bebió del líquido transparente que este contenía. Saboreó el cóctel y dijo:
-¿Esto es agua con azúcar, hielo picado y una rodaja de limón?
-Exacto- contestó Casper
-Ah...- dijo él sorprendido por la mierda tan grande que estaba tomando- se ve que está currado- añadió.
-Si, pero si pretendes patentarlo ya esta tarde, lo patenté en el año 2008 y en el 2009 me dieron el premio Guinness a la bebida más rica. (A estas alturas de la historia, los lectores ya sabréis el por que de el nombre de Casper)
Jarris continuó bebiéndose esa cosa que Casper llamaba bebida, cuando se dio cuenta de que en una de las paredes del pequeño salón había un mapa de España y Portugal lleno de chinchetas.
-¿Y ese mapa?- preguntó con intriga.
-A eso, yo lo llamo el mapa del amor, cada vez que me acuesto, con una tía claro está, pincho una chincheta de color rojo en el mapa.
-¿Y esa otra?- dijo Jarris al ver que en Guadalajara había una azul.
-¿Esa? Pues digamos que unos amigos me la liaron y casi me acuesto con un travelo, menos mal que me di cuenta de que tenía tiburón y pude salir corriendo, que si no...
-¿Y entonces por que hay puesta una chincheta?
-¿Recuerdas que te dije que soy el 3º mas rápido de España?
-Si
-Pues él era el 2º...- dijo Casper y echo un trago a su patentado invento.
Después de un incómodo silencio Casper empezó a contar historias sobre petardos en culos de perros, pulmones perforados por manillares de motos y demás aventuras de su ajetreada vida de triunfador.
El resto de la tarde la pasaron entre épicas aventuras que tarde o temprano deberían acabar, o eso pensaba Jarris.

domingo, 19 de febrero de 2012

Cerda 211 6ª Parte


Rebeca regresó del baño justo en el momento en el que Jarris decidió que esta, sin duda, tenia que ser su Buenamadre.
Pidió la cuenta al camarero, pagaron a medias, ya que Rebeca defendía que el rol de que el chico pagase, era un paso a tras en la lucha de la igualdad de géneros que ella defendía, cosa que a Jarris le vino bastante bien ya que estaba pelado, así que pagaron y dejaron la cafetería atrás.
Llegó el momento de irse a casa y Rebeca le preguntó como había llegado a Sol.
-He venido en metro – respondió Jarris.
-¿Queres que os lleve a casa?
-No hace falta, si tengo el abono transportes.
-Que no, dejame que te lleve como agradecimiento a esta tarde tan maravillosa.
Jarris aceptó, ya que no podía resistirse a esos ojos verdes y al acento argentino que le engatusaba como el canto de una sirena.
Volviendo al coche, Rebeca le pregunto:
-¿Donde vivís?
-¿Te suena VillaBong?
-¡Que si me suena!- respondió ella entusiasmada- pero si vivo allí.
-Me estas vacilando- dijo Jarris- ¿en que parte vives?
-En VillaBong alto ¿sabes donde esta la biblioteca María Moler?
-Hombre por su puesto, no habré pasado yo tardes allí- mintió Jarris
-¿Conoces al Pruden?
-¿Al yonki? Pues claro, anda que no habremos pasado buenos ratos comiendo uvas (esto lo explicare otro día)
-Pues es mi vecino- dijo ella
Conversaron de diversos temas hasta que llegaron a VillaBong en donde Rebeca dejó a Jarris.
-Bueno, ya hemos llegado- dijo ella
-Si, ya lo veo- contesto él deseando no bajar del coche
-Me lo he pasado muy bien- dijo Rebeca mirándole a los ojos.
-Si, yo también. Bueno pues nada, me voy...- dijo el contra su voluntad.
Jarris estaba abriendo la puerta cuando Rebeca le dijo.
-¿No me vas a dar un beso?-pregunto rebeca
-Eh? A si claro. Jarris se acercó con timidez a ella y le dio un tierno beso en la mejilla.
-No, no, no- dijo ella mientras movía el dedo índice en señal de negación.
Le cogió la cabeza y le plantó un beso en los labios.
En ese momento Jarris no sabia si le estaba dando un infarto o si simplemente estaba muy nervioso por lo mucho que le ponía la argentina, así que optó por tranquilizarse y seguir con lo que habían empezado.
Cuando terminó el largo beso, a Jarris no se le pasó por la cabeza otra cosa que preguntar:
-¿Y esto?
-¿No te ha gustado?
-Eh? No, si claro, si lo decía porque no me imaginaba que fueses tan lanzada...
-Me has conocido por Miting ¿no?
-Si claro.
-Entonces si los dos buscamos lo mismo ¿Por qué esperar?
-Tienes razón- contestó y esta vez fue él quien tomó la iniciativa de besarla.
Después de que terminaran de magrearse, Jarris bajó del coche y dijo:
-Bueno pues mañana quedamos y eso ¿no?
-OK, mañana me llamas eeee!!
-Si claro, por supuesto- dijo el pensando que sería de tontos el no hacerlo.
Cerró la puerta y ella le lanzó un beso a través del cristal.
Arrancó el coche de nuevo y se fue alejando por la calle.
Hipnotizado por el humo que salía del tubo de escape y, sin hacer caso a nada que pasase a su alrededor, cruzó la calle sin mirar y...

jueves, 16 de febrero de 2012

Cerda 211 5ª Parte


-Emm ¿te lo quitó el todo? –preguntó Jarris un poco cortado.
-¡Claro! Bájala hasta abajo- respondió Rebeca alegremente
Jarris siguió bajando poco a poco hasta que volvió a ver tela.
Cuando llegó al final de la cremallera y vio lo que parecían unas braguitas rojas dijo:
-Ya está, no se puede bajar más.
-Muchas gracias- dijo Rebeca y seguidamente empezó a quitarse el disfraz.
Jarris muy cortado miró por la ventanilla para no verla semidesnuda.
De pronto Dora se le vino encima y escuchó como Rebeca se reía
-Qué graciosa eres ¿no?-Dijo Jarris en tono sarcástico mientras se quitaba el disfraz de encima.
-Aguantame un momento mientras busco mi ropa.
-Yo te aguanto lo que quieras-dijo Jarris mientras le miraba el culo, ya que Rebeca se había dado la vuelta y estaba de rodillas encima de asiento mientas buscaba su ropa en una bolsa que tenia en el maletero.
-Jaja que tonto- dijo Rebeca mientras se daba la vuelta con la ropa en la mano- te gustan mis braguitas de Hello Kity  por lo que veo.
-Si, son bonitas- dijo Jarris con la cabeza inclinada intentando que no se le cayera la baba. Por lo menos había quedado demostrado que no era un travelo, y si lo era, estaba muy bien operado.
Rebeca empezó a vestirse, mientras tanto, Jarris hacia que miraba por la ventana mientras la espiaba por el rabillo del ojo.
- Bueno, pues ya está- dijo ella cuando terminó de vestirse.
Salieron del coche en el momento en que la lluvia se calmó un poco y llegó el momento de decidir.
-¿A dónde vamos? – preguntó rebeca
-Pues si quieres, podemos ir a tomar un chocolate con curros a una cafetería que hay en la calle Espartero, yo siempre voy en navidad después de la cabalgata de Reyes.
-¡¡OH!! que linda idea- dijo rebeca y Jarris se asombró al ver que no le mandaba a la mierda por una vez en su vida.
Volvieron a Sol para tomar rumbo a la calle Espartero.
Mientras caminaban Rebeca iba saludando a Patricio, a Bob Esponja, a un viejo que repartía rosarios y a varias estatuas vivientes que estaba por allí.
Cuando llegaron a la cafetería Espartero (menuda propaganda que os estoy haciendo) pasaron al final del pasillo y se sentaron en una mesa con dos sillas.
No tardó en llegar el camarero cabrón, que la última vez le había intentado timar 6€, para tomarles nota.
-¿Tu que quieres?- preguntó Jarris.
-Yo un cacao ¿no?
El camarero miró indiferente. Al ver que no escribía nada Jarris tomo la iniciativa.
-Nos pones 2 tazas de chocolate y ¿Qué prefieres churros o porras?
-¿Yo? Unas porras por supuesto- contestó rebeca- y que sean bien gordotas eeeee!- dijo ella dirigiéndose al camarero.
En ese momento a Jarris se le iluminó la cara.
- Muy bien, o sea que 2 de chocolate y una de porras- dijo el camarero cabrón- Marchando.
Les dejó solos y comenzó un incómodo silencio.
Tenía que decir algo, algo inteligente o gracioso o las dos cosas. Pero ¿Qué estaba diciendo? Era Jarris, él no sabía hablar más que de garrufos, videojuegos y chistes malos.
En ese momento que acordó de un chiste que le había contado Agualoca, de quien hablaremos en otra ocasión, hace poco. Sin pensarlo dos veces empezó a contarlo.
- Se abre el telón y se ve una linterna gigante, se cierra el telón ¿Cómo se llama la serie?- ella le miró con cara de no tener ni idea- ¡¡¡El linternazo!!!
En ese momento Gila y Eugenio (para los que no sepan quienes son, eran humoristas) se revolvieron en sus tumbas deseando matarlo, pero la impresión que causo a Rebeca fue justamente la contraria. La chica empezó a partirse de risa, tanto que la poca gente que había en el local les miró con la típica cara de indiferencia que miran los jubilados a los jóvenes que se comportan de una forma que está fuera de sus límites.
Esa sensación de complacer a otra persona, que tan pocas veces había experimentado Jarris, le llevó un estado de énfasis y felicidad, tal fue ese estado que él también empezó a risa carcajadas. En ese momento llegó al camarero con su pedido y, por respeto, los dos se contuvieron al instante. Cuando terminaron de tomar el chocolate con porras, Rebeca fue al baño.
Habían estado hablando alegremente de los dos, pero sobre todo de ella.
Para resumir cabe decir que Rebeca era una chica Argentina, de diecinueve años, guapa, alegre y, por lo que habían hablado, compartían casi los mismos gustos.
Habían estado hablando del porqué del traje de Dora la exploradora y resulta que Rebeca estudiaba imagen y sonido, por lo que en la cabalgata de reyes había hecho de este personaje y ahora después de la fiestas de Navidad nadie quería quedárselo así que decidió llevárselo a casa y los fines de semana sacarlo pasear por Sol y así sacarse unos eurillos para poder pagar el alquiler de su piso, el seguro y la gasolina del coche.
Era simplemente perfecta.
Se agradecería a los lectores que comentasen sobre si les han gustado o no las diferentes partes de Cerda 211. atentamente:
Critical

martes, 14 de febrero de 2012

Cerda 211 4ª Parte


Cuando se dio la vuelta, se extrañó al ver que no era una persona sino un muñeco de felpa, en concreto Dora la exploradora quien había contestado, y si, tenía un paraguas en la mano.
-Hola -dijo Dora.
-¿Hola?- dijo Jarris
-Venid acá anda, que os vas a mojar-dijo Dora ofreciendo un hueco de bajo el paraguas.
-Perdona ¿te conozco?- Dijo Jarris completamente rayado
En ese momento dora se arrancó la cabeza. Debajo de esa enorme cara infantil apareció un bonito rostro blanco y redondo un poco enrojecido por los mofletes debido al calor que el traje le suponía.
Tenía los ojos verdes, redondos y grandes, las pestañas largas y curvas, los labios rojos, aun sin llevar carmín, y el pelo rubio, liso y recogido en un moño.
-Che ¿qué te pasó? ¿Viste un fantasma?- Preguntó la chica ahora sin nombre.
-¿Eing? A no, es que siempre te he visto por la tele Dora, y me ha impresionado ver qué del interior eres tan madura.
-jajajaja, qué tonto. Sois Jarris ¿no?
-Si, y ¿tú eras?
-“La conejita que más te quiere”- dijo ella sonriendo- Rebeca para los amigos.
-¡Anda!-Dijo Jarris muy entusiasmado- es que no te esperaba tan...
-¿Tan para niños?
-Si, jajajaja- se dieron dos besos y despues de un silencio incomodo Jarris dijo-bueno pues nada... ¿Quieres que vayamos a tomar algo? ¿Un café, un chocolate?
-Si, estaría chévere ¿Me acompañás un momento al coche y dejo a Dora?- Preguntó Rebeca.
-Si, claro, faltaría más- respondió Jarris, se metió debajo del paraguas y juntos fueron al coche.
Llovía intensamente y el enorme traje de Dora estaba empapado.
La gente con la que se cruzaban se quedaba mirando y los niños se asustaban al ver como un chaval sujetaba el paraguas a un monstruo con cuerpo de dibujos animados y cabeza humana.
Dejaron atrás el Km. 0 y avanzaron por la calle Carretas hasta que llegaron a plaza donde rebeca tenía el coche.
Cuando esta consiguió encontrar las llaves en una mochila en la que guardaba globos para hacer perritos y flores y los donativos que la gente le daba, las metió en la cerradura y como por arte de magia todos los seguros que bloqueaban las puertas, se abrieron a la vez, cosa que al tonto de Jarris impresionó bastante.
-Es que se me quedó el mando sin batería-se excusó rebeca
Con mucha dificultad se metió la parte atrás del coche, Jarris se quedó fuera sujetando el paraguas con cara de bobo.
-Pasate adelante que te vas a mojar tontín.
-eh? A no, no pasa nada-contexto Jarris más bien parado.
-Que si venga y pongo la calefacción, así estamos calentitos y nos secamos-dijo Rebeca cosa que Jarris no pudo rechazar.
Cerró paraguas y entró en el asiento del copiloto.
-¿puede sujetarme esto un momento?-Dijo rebeca y al instante le pasó la cabeza de Dora.
Jarris la cogió como el que coge una rata muerta.
- Si ahora mismo me viese mi prima de cinco años así, se suicidaría-dijo Jarris
Por el enorme tamaño de la cabeza, Jarris apretó el botón de la radio y empezó a sonar una canción que Jarris conoció distante, Easy Skanking.
-¿Te gusta Bob Marley?
-Por supuesto, es un fiera, una máquina- contestó ella -¿podés pasar un momento detrás para ayudar a quitarme el traje?-
-Eh?-Dijo Jarris mientras intentaba quitarse la cabeza de Dora- ah sí por supuesto
Se bajó del coche y corriendo abrió la puerta de atrás y subió al asiento abriéndose hueco en el grueso traje de felpa.
- A ver, me tenes que ayudar a desabrocharme la cremallera.
-Mande-dijo Jarris y con cuidado agarró la pequeña pero larga cremallera que mantenía el traje de dora cerrado.
Poco a poco fue bajando la cremallera hasta que vio sujetador de rebeca, en ese momento se dio cuenta de que no llevaba camiseta, que iba solamente en ropa interior.

jueves, 9 de febrero de 2012

Cerda 211 3ª Parte



Al ritmo de Buffalo Soldier Jarris se duchaba, afeitaba, vestía y salía de casa para encontrarse con su posible nueva Buenamadre. Desconocía gran parte de sus gustos, su país de procedencia y sobretodo su nombre, lo único que sabía el mierdaputa de Jarris era que su apodo en el Miting era “la conejita que más te quiere”, aunque con el seudónimo, la foto de perfil y la posibilidad de que fuese una mujer, a él le bastaba. Se paró en el instituto para robar WiFi y escribirle al mierda puta del primo de Will un Wass up, cuando un chucho perro sin nombre levantó la pata y le meo las zapatillas.
A punto estuvo de dar una patada a la rata meona cuando vio que al final de la correa, que le mantenía atado a un radio de quince metros de su dueño, estaba Ganja.
-Tío a ver si educas a la mierda que tienes por mascota por que las zapatillas eran nuevas.
-Relájate tío, vives atado por los lazos de Babylon- respondió Ganja claramente fumado.
-Si... claro... ¿qué pasa que has vuelto ver al moro?
-Si tío, y tengo que decirte que ese tío si que sabe, se pasa el día tirado en su cojín de fumar meditando sobre la vida y sus innumerables caminos...
-A pues muy bien- Dijo Jarris sin dejar de mirar al móvil.
-¿Y tú qué haces aquí?- Preguntó Ganja.
- Na robando WiFi a los capullos estos, es que me voy pa el metro que he medio quedao...
-¿Con una Zagala?
- Eso creo... -Contestó Jarris sonriendo-¿Qué pasa que tenías algo pesado?-Preguntó.
-Si, bueno es que como ya te he dicho he estado en casa del moro y bueno me da un regalito...
-¿De qué tipo?
-Del tipo garrufo. Es que estuvo en Ámsterdam antes de que pusieran la nueva puta ley, que me cago en su madre (el sentimiento está reflejado por parte del autor) y compró con unos colegas un cacho de turrón, que lo metieron en unos condones y a su vez dentro de su culo, que se ve que con eso de la meditación pues aprendido a controlar su cuerpo y sus esfínteres o no se que movidas, que dice que se pueden llegar a correr sin tocarse y no se que cosas... Que digo yo que sólo tiene que ser sano ni na...
- Si bueno ¿y que?- Preguntó Jarris nervioso.
- Eh? a no nada que cuando llegó aquí empezó a sacarse tos los condones, que los tenía atados con un hilo, porque el chaval es muy apañado, y empezó a pasar y nada que en dos días se le acabó to. Pero como yo soy cliente habitual y amigo, pues me ha guardado un poquillo. Lo tengo por aquí.
Apartó a su pero de una patada y se quitó primero la zapatilla y después el calcetín de dónde sacó un pegote marrón de lo que parecía ser doble cero.
-¿Ves esto?- Dijo Ganja- es mierda culera de primera calidad.
- No, sí ya lo veo- respondió Jarris.
- ¿Te hace un garrufo?
- Mismo- respondió Jarris y los próximos 20 minutos nos lo saltaremos porque los que está leyendo esta historia se lo saben a la perfección.
Continuamos en el momento en el que Jarris mete el billete con dificultad en la rendija el torno del metro.
Línea 3 hasta Sol.
Cuando se sentó al lado de una anciana, que puso mala cara al ver que no dejaba ese sitio libre para otros futuros pasajeros que lo necesitase más que él, aunque en ese momento no hubiese nadie en peor estado que él, hizo una recopilación de lo que había hecho y de lo que tenia que hace.
Su cabeza funcionaba como una tortuga, pero si era constante llegaría tarde o temprano la meta y se follaria a la liebre.
Había salido de su casa, se había detenido en del instituto, había hablado con Ganja y con el mierda de su chucho perro y después de un enorme Bob de doble cero, que había afectado hasta a los andares de la rata de Ganja, o eso le parecía a él, se había dirigido al chino para comprarse unas chuches y seguidamente al metro en donde se encontraba ahora.
Pues bien, ahora solo le quedaba saber que haría, estaba en Callao y tenía que bajar en Sol, por lo cual le quedaban un número de paradas que él era incapaz de calcular.
Después de bajarse tendría que salir de Sol y dirigirse al oso y el madroño en donde había quedado con “la conejita que más te quiere”. Sólo tenía que buscar una chica cerca de la escultura que tuviese un paraguas, era fácil hasta para alguien en su estado.
Lamentablemente, el juego de la bolita que tenían al móvil le mantuvo tan atento que se pasó dos paradas, por lo que tuvo que volver a coger el tren en sentido contrario. Cuando por fin llegó a Sol, salió por la parada de la Mallorquina y, aun después de comerse 2€ en chuches, tenía hambre así que se compró una trufa de chocolate.
Cuando salió de la Mallorquina vio que en el tiempo que él había estado en la cola había empezado a llover.
Ahora sí que le parecía jodido encontrar a su Buenamadre. Con una mano poniéndose la capucha y otro sujetando la trufa se dirigió hacia el oso. Por el camino, las estatuas parecían apenadas por el resbalar que las gotas de lluvia producían en su rostro y Bob Esponja y Patricio estaban sospechosamente juntos resguardándose de la lluvia debajo del toldo de un quiosco.
¿Cómo podrían encontrarla?
Fácil, preguntaría.
Su primera víctima fue una chica que encajaba con la descripción de su futura Buenamadre, se acercó y cuando fue a preguntarle la chica le dijo:
- No quiero vender mi oro gracias...
Jarris se quedó muy rayado y le dijo:
- No, si no era eso, sólo quería saber si eres “la conejita que más me quiere”.
Seguidamente Jarris noto el sonido y el tacto de lo que más tarde reconocería como un bofetón, que apuntaría en su agenda para futuros cálculos.
Probó suerte con más mujeres, pero fue inmediatamente rechazado.
Pero en un momento de mezcla entre ira e impotencia gritó en medio de Sol:
-¿¡Quien coño es la conejita que más me quiere!?
No se dio cuenta del ridículo que había hecho hasta que una voz contestó:
-Yo.

martes, 7 de febrero de 2012

Cerda 211 2ª Parte


Al día siguiente, desayunó y, con los ánimos por los suelos, volvió a encender el ordenador o como los frikis lo llaman, el amigo.
Navegando por ese gran mundo que es Internet, encontró un anuncio que ponía: “agrande su pene en 2 semanas” a lo que pensó ¿para que? Y seguidamente al lado de ese anuncio otro decía: “encuentre a una de estas hermosas mujeres cerca de su zona”.
Esto le pareció buena idea y pincho en el enlace.
Al instante un total de 7 pop up se abrieron mostrando a mujeres semidesnudas que le decían cosas como “ven y escucha a las chicas mas calientes”. Los siguientes 9 minutos nos los saltaremos por motivos obvios y avanzaremos hasta el instante en el que pulsa Alt+F4 y cierra todas las pestañas menos una.
La única página que quedaba abierta era Miting (para no hacer publicidad).
Resumo para los que no están puestos en el tema y para nos que no saben lo que es “Miting”.
“Miting” es una página de contactos en la que puedes conocer a gente de tu zona que están tan desesperados o mas que tu. En este caso Jarris se llevaba la palma.
Los siguientes dos días se los pasó buscando tías que mereciesen la pena. No era exigente, solo buscaba una chica que tuviese su edad mas o menos, y que no tuviese ni la barba ni el pene mas grande que el.
¿Difícil? Si, pero lo consiguió. Al final y como un ave fénix un mensaje apareció en su bandeja de entrada donde solo quedaban las cenizas de los pelos del pecho de su ultimo objetivo.
Aparentemente era una mujer, una chavala de 18 añazos recién cumplidos que según la descripción de su ficha buscaba un hombre cariñoso y atento a la vez que juguetón.
Esta es la mía pensó nuestro gran amigo y seguidamente escribió este mensaje:
Querida Anfitriona:
He leído el mensaje que me ha enviado y ruego que lea mi contestación.
Respondiendo a su pregunta sobre mi estado civil, si, estoy soltero.
Soy un chaval de VillaBong, de 18 años que ha pasado por varias relaciones, no muy largas pero si muy fogosas.
Estoy dispuesto a todo ya que debido a recientes acontecimientos mi vida esta dejando de tener sentido y como no tengo imaginación para escribir un libro y los únicos árboles que plato son pinos (os explico el chiste para los que no lo entendáis; una de las citas mas famosas del filosofo, político y poeta José Julián Martí Pérez decía: "Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro") me he decidido a empezar una relación larga.
Si busca lo mismo que yo contésteme y si lo único que quieres es echar un pinchito pues me llamas y quedamos.
En VillaBong a 30 de febrero de 2012.
                                   Cordialmente: El Jarris.
Satisfecho con su trabajo, Jarris se fumo un garrufo.
Por una mezcla entre el garrufo recién acabado y el cansancio de estar el día entero viendo como sus únicos pretendientes eran cardos, Jarris decidió irse a dormir.
Esa noche soñó que estaba en un campo lleno de amapolas, margaritas y, claro esta, plantas con cogollos mas grandes que su cabeza. En un momento dado se dio la vuelta y comenzó a correr a cámara lente hacia un punto que poco a poco se hacia mas grande hasta que se dio cuenta de que ese punto luminoso era su última malamadre, la Juli, pero cuando iba a tocarle por fin una teta, la Juli se transformó en uno de los travelos que le había pretendido por Miting. En el instante en el que el travelo se bajó los pantalones al grito de poséeme aquí mismo (otra de las frases de mi profesor de Filosofía), Jarris se despertó repentinamente y con una extraña erección que le haría avergonzarse el resto de su vida.

domingo, 5 de febrero de 2012

Cerda 211 1ª Parte


Un día más estaba nuestro gran amigo Jarris en el ordenador, cuando vio en el Twenty Century Fox un comentario que decía lo siguiente: “Megaupload ha sido cerrado por el FBI”.
En un principio no le dio gran importancia, pero cuando el efecto del garrufo fue decayendo, se dio cuenta de que si habían cerrado Megaupload, también habrían cerrado Megavideo y por consiguiente habrían hecho lo mismo con Megaporn. En ese momento toda su vida se vio reducida a la nada.
Lo primero que se le pasó por la cabeza fue la cantidad de tiempo que había perdido en esta página.
Reconsiderando su vida y haciendo un repaso a su rutina consiguió, con grandes esfuerzos, calcular las horas que había estado hipnotizado viendo videos de diversos asuntos de su propio interés.
Al ver las alarmantes cifras decidió dar un cambio radical a su vida, haría algo impensable hasta ahora, algo que, como dice Hume, no puedes creer amenos que lo veas.
Se buscaría una Buenamadre.
(En este momento es cuando vosotros, los lectores, os dais cuenta de la importancia de esta palabra recordado la película protagonizada por  Luis Tosar o la versión que hizo José Mota).
Continuemos.
Ya que Jarris tenía la calculadora a mano no solo decidió hacer su proporción pene-mano, sino que también calculó su media en novias.
Si llevaba casi unos 4 años sexualmente activo y en esos 4 años solo habían pasado por su cama 3 mujeres, y si sus matemáticas a nivel E.S.O no fallaban había profanado una media de 0.75 mujeres por año, lo que le pareció un poco extraño ya que el no solía acostarse con mutiladas.
Esa noche la pasó leyendo su diario y viendo cuantas tías le habían dado calabazas. Por cada tía que le había hecho la cobra, le había dado un guantazo o simplemente le había dicho que no, le sumaba un palito a la última hoja de su cuaderno.
A todo esto le añadió una cifra estimada de las tías que le habían rechazado mientras corría desnudo por las calles en fechas tan señaladas como Nochevieja, Carnavales o Halloween.
Haciendo la suma, con la calculadora claro está, de todos esos palitos se dio cuenta de el elevado número de mujeres que le habían mandado a tomar por saco, nada más y nada menos que 210 malamadres.
Sumido en su eterna depresión se fue a dormir.
Critical